martes, 2 de junio de 2009

EL TESORO MÁS VALIOSO

EL TESORO MÁS VALIOSO
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.
(Efesios 5: 15-17).
Dios no se rige por el tiempo porque Él es el Eterno Presente. Dios ve el pasado y el futuro como si estuvieran en el presente; sin embargo nos ha regalado a nosotros los humanos el tiempo para que lo administremos adecuadamente. Tenemos un tiempo determinado aquí en la tierra, que es el tiempo exacto para cumplir lo que Dios dispuso de antemano para cada persona. El tiempo es el tesoro más valioso que Dios ha puesto en nuestras manos, pero también es algo que si lo perdemos, no lo podemos recuperar, ahí radica su valor. Si perdemos nuestros bienes, podemos recuperarlos, la salud en muchos casos también y cuando ya no la recuperamos y morimos es porque se nos ha acabado el tiempo.

El tiempo que dedicas a algo o a alguien demuestra cuán valioso es para ti ese algo o ese alguien. El tiempo es vida, transcurre con la vida y deja de existir para la persona cuando ésta también deja de existir. Cada minuto de tu tiempo es restado a tu vida; así que, en lo que inviertes tu tiempo, estás invirtiendo tu vida. “Time is money”, es una forma limitada de ver el tiempo, porque “la vida del hombre no consiste en los bienes que posee”. “Y les dijo: --Mirad, guardaos de toda avaricia, porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.” (Lucas 12:15). El tiempo es vida, todo esfuerzo que hacemos por lograr algo en este tiempo determinado de nuestra vida, es inversión de vida, vamos dejando parte de nosotros en cada acto o pensamiento que dedicamos a algo o alguien. Los padres de Jesús fueron a la fiesta en Jerusalén y terminada la fiesta emprendieron el regreso a casa junto con las demás personas, pero cuando se dieron cuenta que Jesús no estaba en la compañía, regresaron a Jerusalén y después de buscarlo por unos tres días, lo encontraron en el Templo oyendo atentamente las enseñanzas de la Palabra de Dios. Cuando su madre le preguntó porqué les había hecho esto, Él le contestó: ¿No sabíais que en los negocios que son de mi Padre me conviene estar? (Lucas 2: 49). Jesús estaba invirtiendo Su tiempo en lo único que era productivo, los negocios del Padre.

El amor no perjudica al prójimo. Así que el amor es el cumplimiento de la ley. Hagan todo esto estando conscientes del tiempo en que vivimos. Ya es hora de que despierten del sueño, pues nuestra salvación está ahora más cerca que cuando inicialmente creímos. La noche está muy avanzada y ya se acerca el día. Por eso, dejemos a un lado las obras de la oscuridad y pongámonos la armadura de la luz. (Romanos 13: 11-12) ¿En qué estás gastando tu tiempo? ¿Y sabes qué tiempo es este en el que vivimos ahora? Este es el tiempo de buscar a Dios y cuanto más difícil se pongan las cosas, más debemos buscar a Dios, porque sólo Él nos dará alivio y sosiego a pesar de lo que esté pasando en el mundo. “Así que no se preocupen diciendo: '¿Qué comeremos?' o '¿Qué beberemos?' o '¿Con qué nos vestiremos?' Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.” (Mateo 6: 31-34NVI). Nuestro tiempo debemos ocuparlo en buscar el reino de Dios y hacer Su justicia. El Reino de Dios es Jesucristo. Busquemos conocerle a través del Espíritu Santo. “Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir. Él me glorificará porque tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes.” (Juan 16 13-14NVI)

“También me dijo: "No guardes en secreto las palabras del mensaje profético de este libro, porque el tiempo de su cumplimiento está cerca.” (Apocalipsis 22:10) Hace 2000 años fue dicha esta palabra y ahora el tiempo de que esto suceda está cada vez más cerca. El mundo en el que vivimos está convulsionado. Los valores absolutos se volvieron relativos y la verdad también se la vive por conveniencia, lo que quiere decir que no hay verdad en este sistema sujeto al maligno. El tiempo es absorbido por entretenimientos inventados por el hombre sin Dios. Bebés, niños, jóvenes y adultos se ven atrapados por estos pasatiempos, de donde el día resulta corto y para Dios ya no hay tiempo. El tiempo pasa y no se lo puede recuperar. Ahora que todavía tienes tiempo aprovéchalo bien porque es el tesoro más valioso. “Así, pues, nosotros, como colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios, porque dice: "En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido". Ahora es el tiempo aceptable; ahora es el día de salvación.” (2ª Corintios 6: 1-2)
Busquen al Señor mientras se deje encontrar, llámenlo mientras esté cercano. Que abandone el malvado su camino, y el perverso sus pensamientos. Que se vuelva al Señor, a nuestro Dios, que es generoso para perdonar, y de él recibirá misericordia. (Isaías 55: 6-7) Este es el tiempo de buscar a Dios, ya no esperes más, pues Dios te está esperando ahora.