viernes, 29 de octubre de 2010

FIESTA DE HALLOWEEN



FIESTA DE HALLOWEEN
¿Qué se celebra en esta fiesta de halloween? Basta ver los disfraces y toda clase de alimañas que se muestran en los escaparates y vitrinas de muchas tiendas y supermercados y en las ventas callejeras. La respuesta está a la vista de todos. Enlazada con esta fiesta que ensalza a Satanás está el “día de los muertos o difuntos”. ¿Será mera coincidencia? Muchos cristianos, si bien, no participan de halloween, están participando de la celebración de los difuntos, ya sea por costumbre o tradición, sin embargo, la Palabra de Dios nos advierte al respecto: “No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas…” (Deuteronomio 18:10-12)

Brujas y adivinos, como agoreros o sortílegos tienen estrecha relación en su acepción y también tienen estrecha relación con pactos satánicos. En la fiesta de halloween entre los principales personajes está la “inocente brujita”. ¿Por qué los cristianos no debemos participar en la fiesta de halloween y la celebración del día de difuntos? “Examinen qué es lo que agrada al Señor, y no participen en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascárenlas” (repróchenlas).” (Efesios 5: 10, 11 NBLH). Al participar de las fiestas paganas, así sean denominadas cristianas, pero que la Palabra de Dios las reprueba, estamos formando parte de este embrollo satánico. No olvidemos que los hijos de Dios estamos en guerra contra las huestes satánicas y debemos mantenernos sobrios y despiertos para no dejarnos envolver con todo este cúmulo de distracciones que el diablo nos pone en frente, para que desviemos nuestra mirada de Jesucristo.
¿Entonces no debemos visitar las tumbas de nuestros muertos? Claro que podemos hacerlo, pero en cualquier época del año, sin que esto signifique que vamos a llenarlos de rezos y creer que ellos vuelven a visitarnos. "... está establecido que los seres humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio..." (Hebreos 9: 27 MVI) "Porque los vivos saben que han de morir, pero los muertos no saben nada ni esperan nada, pues su memoria cae en el olvido. Sus amores, odios y pasiones llegan a su fin, y nunca más vuelven a tener parte en nada de lo que se hace en esta vida." (Eclesiastés 9: 5, 6NVI)

Debemos estar vigilantes, porque el enemigo se ha lanzado furioso a esta tierra y contra los hijos de Dios “¡Ay de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a ustedes con gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo." (Apocalipsis 12: 12 NBLH). Sin embargo, Dios nos da la clave para la victoria antes de dar la advertencia que hemos leído y la encontramos justamente en el versículo anterior. “Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el mensaje del cual dieron testimonio; no valoraron tanto su vida como para evitar la muerte.” (Apocalipsis 12: 11 NVI). La Sangre de Cristo, que es luz, vence a Satanás por siempre y el testimonio que debe salir de nuestra boca, es justamente esta victoria. Podemos decir con fe y certeza:La sangre de Cristo tiene poder. La sangre de Cristo me limpia, perdona justifica, santifica, me da paz con Dios y acceso a Su Presencia; por tanto no tengo temor ni a la misma muerte, porque la Vida de Dios, que es Su Sangre está en mí”

“Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz.”
(2Corintios 11:14) Satanás se disfraza porque él quiere engañar; sin embargo los hijos de Dios nos vestimos de luz para manifestar a Jesucristo. “La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz. Andemos decentemente, como de día, no en orgías y borracheras, no en promiscuidad sexual y lujurias, no en pleitos y envidias; antes bien, vestíos del Señor Jesucristo, y no penséis en proveer para las lujurias de la carne.” (Romanos 13: 12-14 LBLA). Los hijos de Dios no nos ocultamos tras un disfraz, pero los incautos lo hacen, sin saber que están imitando al engañador y siguiendo sus mentiras y falsedades.

“Por tanto, no seáis partícipes con ellos; porque antes erais tinieblas, pero ahora sois luz en el Señor; andad como hijos de la luz (porque el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad), examinando qué es lo que agrada al Señor. Y no participéis en las obras estériles de las tinieblas, sino más bien, desenmascaradlas; porque es vergonzoso aun hablar de las cosas que ellos hacen en secreto. Pero todas las cosas se hacen visibles cuando son expuestas por la luz, pues todo lo que se hace visible es luz. Por esta razón dice: Despierta, tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo. Por tanto, tened cuidado cómo andáis; no como insensatos, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Así pues, no seáis necios, sino entended cuál es la voluntad del Señor.” (Efesios 5: 7-17 LBLA. Mantengámonos en guardia y andemos siempre en la luz de Dios, estudiando Su Palabra para no ser confundidos. Busquemos más Su Presencia y dejemos los entretenimientos que nos restan tiempo con Cristo. Aprovechemos bien el tiempo, aun más en este tiempo, porque estamos viendo que los días son muy malos. Que Dios nos dé entendimiento y sabiduría para permanecer en Su luz y verdad.