jueves, 16 de octubre de 2008

2007 QUEDÓ ATRÁS

2007 QUEDÓ ATRÁS. EMPEZAMOS UN NUEVO AÑO CON NUEVOS COMIENZOS
(Leer Efesios 4: 17-32)
Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; ser renovados en la actitud de su mente; y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Efesios 4: 22-24)
Dejemos atrás todo atisbo de tinieblas o injusticia en nuestra vida y vistámonos desde el interior hasta el exterior con la justicia de Dios. Cuando hemos venido a Cristo, fuimos hechos justicia de Dios por medio de Él, pero ahora debemos permanecer en justicia haciendo la voluntad de Dios para nuestras vidas; para ello debemos cambiar nuestra forma de pensar, la forma de juzgar las cosas. “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias.” (Mateo15: 19). El corazón, al que se refiere la Biblia, es el interior de la persona, es la actitud o estilo de vida que impulsa a realizar las acciones correspondientes al modo de vida interior.

A ustedes, los hombres, yo los llamo, dirijo estas palabras a todos los seres humanos. Ustedes los ignorantes, aprendan sabiduría; y ustedes los brutos, aprendan a ser prudentes. Escuchen, porque voy a decirles cosas importantes; salen de mi boca enseñanzas justas. Mi boca hablará la verdad; a mis labios no les gusta decir mentiras. Mis palabras son todas justas; no hay en ellas nada falso ni equivocado. Todo esto es claro para el que tiene entendimiento. El que tiene conocimiento entiende todo esto. Busquen mi disciplina, no la plata; obtengan conocimiento en vez de oro. La sabiduría vale más que las perlas; vale más que cualquier cosa que se pueda desear. Yo soy la sabiduría y vivo con la inteligencia; pueden encontrarme con el conocimiento y la prudencia. El que respeta al Señor, rechaza el mal. Yo detesto el orgullo y la arrogancia, los malos caminos y la boca que dice mentiras. Míos son el consejo y la sensatez; yo soy la inteligencia y el poder. Por mí reinan los reyes, y los gobernantes dictan leyes justas. Por mí dominan los príncipes y los gobernantes ejercen autoridad. Amo a los que me aman, y los que me buscan me encontrarán. También tengo riquezas y honor para dar; yo doy bienestar y prosperidad. Lo que doy es mejor que el oro puro; mis ganancias son mejores que la plata pura. Voy por el camino correcto, por los caminos donde se hace justicia. Hago prosperar a los que me aman y lleno sus casas de tesoros. (Proverbios 8: 9-21)

"Caminar en justicia nos hace sabios, porque Cristo es la justicia de Dios. Quiero que tengan la sólida convicción que viene del entendimiento para que conozcan muy bien el plan secreto que Dios les ha descubierto ahora. Ese secreto es Cristo mismo, en quien están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. … Ya que ustedes han aceptado a Jesucristo como Señor, vivan como él quiere. Planten su raíz en Cristo y tómenlo como base sólida para construir su vida. Fortalezcan su fe, vivan en la verdad que se les enseñó y siempre sean agradecidos"(Colosenses 2: 2,3; 6,7). El hacer la voluntad de Dios fortalece nuestro hombre interior y nuestros pensamientos se moldean a los pensamientos de Cristo. Conocer la voluntad de Dios para nuestras vidas nos hace caminar en justicia. “Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mateo 6: 33). Que este nuevo año nuestros pensamientos se sujeten a los pensamientos de Cristo, para que haciendo la voluntad de Dios vivamos en armonía con el Espíritu Santo que está en nosotros.

"Hermanos, no considero haber llegado ya a la meta, pero esto sí es lo que hago: me olvido del pasado y me esfuerzo por alcanzar lo que está adelante. Sigo hacia la meta para ganar el premio celestial que Dios me ofreció cuando me llamó por medio de Cristo. Entonces tengamos esa misma actitud todos los que hemos llegado a la madurez. Si en algo piensan diferente, eso también se lo aclarará Dios. En todo caso, sigamos viviendo de acuerdo a la verdad que ya hemos alcanzado." (Filipenses 3: 13-16). El gran apóstol Pablo se esforzaba por alcanzar lo que estaba delante, lo que todavía debía alcanzar para conocer mejor a Cristo. Si él se esforzaba, ¿cuánto más nosotros? Esforcémonos por alcanzar lo que Cristo tiene establecido para nosotros este nuevo año y no nos desalentemos si las cosas no pasan en el tiempo que suponemos, sino que manteniéndonos firmes esperemos con confianza el tiempo de Dios, que no pasará de este año. Confiemos plenamente en Dios, aunque las cosas se pinten tormentosas. Declaremos sólo las palabras de Dios para nuestras vidas y juzguemos con sabiduría lo que vemos y oímos para no repetir lo que no proviene de Dios. Muchas veces no alcanzamos lo prometido porque hablamos lo contrario a lo que Dios nos prometió. Caminar en la justicia de Dios nos hace sabios para gobernar nuestras vidas y dirigirlas con inteligencia, no deteniéndonos en el pasado, sino mirando lo que Dios tiene para nosotros; porque la persona que vive en el Reino de Dios ya no piensa en sí misma, sino que se sujeta a lo que Dios tiene para ella.

"Así dice Dios, el Señor, el que creó y desplegó los cielos; el que extendió la tierra y todo lo que ella produce; el que da aliento al pueblo que la habita, y vida a los que en ella se mueven: «Yo, el Señor, te he llamado en justicia; te he tomado de la mano. Yo te formé, yo te constituí como pacto para el pueblo, como luz para las naciones, para abrir los ojos de los ciegos, para librar de la cárcel a los presos, y del calabozo a los que habitan en tinieblas.»Yo soy el Señor; ¡ése es mi nombre! No entrego a otros mi gloria, ni mi alabanza a los ídolos. Las cosas pasadas se han cumplido, y ahora anuncio cosas nuevas; ¡las anuncio antes que sucedan!» (Isaías 40: 5-9) "Por tanto: ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado!¡La gloria del Señor brilla sobre ti! Mira, las tinieblas cubren la tierra, y una densa oscuridad se cierne sobre los pueblos. Pero la aurora del Señor brillará sobre ti; ¡sobre ti se manifestará su gloria!" (Isaías 60: 1-2) Regocíjate y celebra lo que Dios tiene para ti, porque lo que tuvo para Jesús, lo tiene para ti ahora. Él te ha constituido como pacto y luz para las naciones, para que anuncies el pacto sellado en la Cruz del Calvario y manifiestes la luz de Dios, entonces las tinieblas huirán de delante de ti y la gloria de Dios será vista en ti. Celebra lo que viene ya y vive en la luz que ya has alcanzado, camina hacia adelante y no mires atrás. Vístete de Cristo e irradia Su luz. Esfuérzate por alcanzar lo que Dios ya tiene para ti. 2008 es el año de cielos abiertos para quienes le crean a Dios.