viernes, 28 de noviembre de 2008

2009, AÑO DE RESTITUCIÓN


2009, AÑO DE RESTITUCIÓN

Y os restituiré los años que comió la oruga, la langosta, el pulgón, y el revoltón; mi gran ejército que envié contra vosotros. (Joel 2: 25 RV 2000)

Este año 2008 Dios nos ha abierto nuevas puertas, o nuevos comienzos, para que caminemos en sus diseños establecidos desde siempre; pero no vamos a poder entrar por esas puertas nuevas si no cerramos las viejas puertas. Si todavía nos afecta, nos duele, las ofensas que nos hicieron, es que no hemos cerrado esas viejas puertas; están tan llenas de sarro y duras que nuestra fuerza no puede controlarlas, pero si dejamos que el aceite del Espíritu Santo penetre por esos goznes (bisagras) trabados por el sarro del resentimiento, entonces vamos a poder cerrar esas puertas y entrar por las que el Señor ha abierto para nosotros. Sólo así Dios va a poder restituirnos lo que el diablo devoró. No vamos a poder tomar posesión de nuestra herencia si todavía Egipto está dentro de nosotros. Egipto es la esclavitud, el sometimiento al faraón que es figura del diablo. No podemos vivir atados al pasado. El efecto del pasado durará el tiempo que tú decidas que dure. Muchas veces el problema no es la herida sino el dolor que hemos soportado durante muchos años y por eso duele tanto, ya no por la herida causada sino por el dolor soportado. Es importante cerrar las viejas puertas, cancelar el pasado y que ese dolor real o imaginario nos sirva para elevarnos a nuestro destino cerrando puertas con la llave del perdón.
Por lo cual dice: Subiendo a lo alto, llevó cautiva la cautividad, Y dio dones a los hombres. Y eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo. Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor. Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. (Efesios 4: 8-21 RV60)
El año 2009 Dios va a restaurar los cinco ministerios – apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros- para perfeccionar a la Iglesia para prepararla para recibir a Cristo Jesús. Todo aquel que deje el pasado atrás, empezará a ser restituido. Los pródigos volverán a casa y los extraviados encontrarán el Camino. Dios va a levantar una nueva generación que caminará en santidad, en los caminos del Señor. El avivamiento viene a la Iglesia. Tan sólo mira por fe el fuego de Dios quemando las impurezas y derramando el don del arrepentimiento sobre todo hijo de Dios. Contempla al Cuerpo de Cristo como Él lo ve y derrama tu corazón delante de Él. Si algo tienes que dejar, éste es el tiempo para hacerlo. Basta el tiempo pasado para haber vivido complaciendo a la carne; ahora es tiempo de arrepentimiento. Pidamos a Dios que derrame el don del arrepentimiento sobre cada uno de sus hijos.

Con la restauración de los cinco ministerios en el Cuerpo de Cristo, Dios va a desatar sobre Su Iglesia prosperidad, tanto espiritual como material, porque Su Reino va a ser extendido entre las naciones y en este tiempo se levantará un avivamiento que atraerá a la lluvia postrera que será más poderosa que la primera, al comienzo de la Iglesia. Dios quiere traer de vuelta lo que el diablo le robó a la Iglesia por muchos años. Cuando empezó la Iglesia después de la resurrección de Jesucristo, los discípulos recibieron el Espíritu de Dios que les dio poder para testificar del Señor y hacer grandes maravillas. Este Espíritu de poder sigue vigente en la Iglesia, el diablo no puede opacarlo o disminuirlo; entonces lo que el diablo hizo fue poner un velo de conformismo en los hijos de Dios para que estos no busquen más de Dios y se conformen con recibir algo de Él los domingos o en algunas ocasiones especiales. Inventó también, el enemigo, muchísima distracción para mantener entretenidas y ocupadas a las personas en cosas superfluas.

Manteniendo el diablo ocupados a los hijos de Dios en los negocios de este mundo, ellos no desarrollaron sus dones, ni descubrieron sus ministerios, de tal forma que el diablo prácticamente ha devorado los dones ministeriales que Cristo dio a Sus hijos, al subir a lo alto, al lado del Padre, y llevando cautiva la cautividad con que el diablo nos tenía presos. Estos dones (apóstol, profeta, evangelista, pastores y maestros) Cristo dio a la Iglesia para perfeccionar a los santos para que puedan hacer la obra de Dios y cumplir Su voluntad extendiendo Su Reino para edificar (construir) el Cuerpo de Cristo, de tal forma que no se dejen llevar por doctrinas que no glorifican a Cristo, sino que crezcan más y más a la semejanza de Cristo, hasta llegar a ser esa Iglesia que Él viene a buscar, sin mancha, ni arruga, sino santa.

2009 es año de restitución, habrá un nuevo y poderoso mover del Espíritu Santo, prepara tu corazón para recibir lo que Dios tiene dispuesto para ti y empieza a ver viniendo hacia ti todo lo que el diablo te robó. Tienes dones que no los has usado, éste es el tiempo de empezar a usarlos; empieza a despertar a tus sueños, que no queden dormidos, es hora de activarlos. Espera con amor al pródigo porque no quedará perdido para siempre. Despierta a aquellos que como Lázaro yacen en la tumba imposibilitados de salir. Llámalos a la vida. Los pensamientos de Dios siempre son para nuestro bien. Créelo y verás la gloria de Dios.Por tanto, gocémonos y alegrémonos en nuestro Dios porque lo que Él ha dicho de seguro que lo hará.